El Correo (Bilbao), AP e El Pais.

Euskadi Ta Askatasuna, ETA

Madre di Satana, la TAPT: una bomba potentissima. Nitroglicerina e nitrometano. Deflagra come il C4 militare. Nella sera di martedi scorso, la formazione ultranazionalista basca ha messo le mani su quarantaquattrochili del terzo componente necessario ad assemblare, dicono i servizi, almeno mezza tonnellata d’esplosivo.
Ancora polemiche sui servizi informazione francesi accusati di “chiudere gli occhi” sulle operazioni di Euskadi Ta Askatasuna. L’ETA arriva al confine franco-tedesco nella provincia di Strasburgo e se ne va col plastico. Attivata l’interpol: e’ caccia in Francia ma si teme che il bottino abbia gia’ attraversato i Pirenei navarri

Un comando armado de ETA robó el martes cerca de Estrasburgo (Alsacia) más de 40 kilos de combustible sólido con el que se puede fabricar hexógeno, reforzante usado en el atentado de Barajas, y explosivos caseros habituales en las organizaciones yihadistas. La policía antiterrorista francesa, convencida al cien por cien de la pista vasca, cuenta con la descripción física de los atracadores, tres hombres que actuaron a cara descubierta, hablaban con fuerte acento español y secuestraron al dueño del almacén.

El estreno de Alsacia, región del nordeste de Francia fronteriza con Alemania, como teatro de operaciones armadas por parte de ETA se produjo en Bischoffsheim, pequeña localidad del departamento de Bajo Rhin distante unos 30 kilómetros de Estrasburgo. Hacia las seis de la tarde, una vez finalizada la jornada laboral, abandonaron su puesto de trabajo los cinco empleados de la empresa Horizon Vertical, mayorista de artículos deportivos de montaña, acampada y senderismo. Hacia las 18.15 horas llamó a la puerta un hombre corpulento y acudió a abrirle el gerente, que se había quedado solo en el interior de los locales, situados en un polígono industrial apartado de núcleos poblados.

Nada más franquear la entrada, el desconocido encañonó al responsable con un arma corta y lo redujo con ayuda de dos cómplices que irrumpieron en la estancia también armados. Los asaltantes se interesaron directa y únicamente por las pastillas que se utilizan para el encendido de barbacoas o calentar comida en el monte. Se apoderaron de dos cajas de cartón, con un peso total de 44 kilos, que eran las únicas existencias disponibles del material exigido. Pero no se dieron por satisfechos con las explicaciones del gerente y buscaron durante alrededor de una hora por las distintas dependencias de los hangares.

Probablemente, los atracadores sabían que su objetivo es uno de los principales centros de distribución en Francia del combustible sólido que fueron a robar. De marca Esbit y fabricación alemana, se presenta en pastillas, su combustión dura media hora y forma parte de los paquetes de supervivencia militar. En vista de que las reservas en almacén eran de cantidad inferior a la habitual, aprovecharon para hacerse con equipamiento de acampada que suelen emplear los activistas de ETA, como ropa de montaña, sacos de dormir, mochilas y hornillos o bombonas de cámping-gas. Pero no se interesaron por el dinero que había en la caja.

Un par de horas después de que los atracadores se hubieran dado a la fuga -hacia las siete de la tarde- con el botín, el gerente logró liberarse de las ataduras y dio aviso de lo ocurrido a la Gendarmería. A la vista de las evidencias sobre una autoría de ETA, la Fiscalía de París se hizo ayer cargo del caso y lo encomendó a la Subdirección Antiterrorista (SDAT) y a la Policía Judicial de Estrasburgo. Especialistas de la Policía Científica peinaron hasta última hora en busca de huellas el almacén, que permaneció acordonado, en presencia del dueño de la empresa, rehén y único testigo del asalto, que no resultó herido.

Los investigadores manejan como exclusiva hipótesis de trabajo la pista vasca pues se declaran seguros de que se trata de una acción de ETA y no tienen reparos en situar el grado de certeza en el cien por cien. El convencimiento es total a pesar de que en el modo operatorio del comando especial, autor de media docena de asaltos de similar factura en Francia, se han introducido variantes como la ausencia de una mujer y de atracadores encapuchados.

Atentado del Líbano

En los archivos de los servicios antiterroristas franceses no existe ningún precedente de empleo de pastillas como las robadas en la elaboración de sustancias explosivas. Especialistas españoles explicaron que en su composición figura un producto denominado hexamina que es un componente básico del hexógeno, uno de los explosivos más potentes del panorama mundial.

Se sabe que ETA empleó este agente destructor como reforzante del material básico empleado en la T-4 de Barajas ya que se detectaron restos químicos en la inspección de los enormes destrozos causados en las instalaciones aeroportuarias. Los expertos subrayan que es difícil de manipular y fabricar.

La hexamina y derivados como la diamina o el hexametileno son utilizados por organizaciones islamistas en la confección artesana de explosivos como el HMTD, empleado en las bombas del 7-J en Londres, o la sustancia casera conocida como ‘la madre de Satán’, manejada por grupos antiisraelíes en Oriente Próximo. También figura en la composición del C-4, explosivo militar utilizado en el atentado del domingo contra una unidad del Ejército español en el sur de Líbano.

La ‘madre de Satán’

Expertos españoles analizan el uso de tres tipos de explosivos en la red terrorista británica: nitroglicerina, nitrometano, TATP

Las autoridades británicas sólo han facilitado tres datos sobre el explosivo que iban a utilizar los conjurados para atentar en aviones en vuelo: que iba a ser líquido, que iría en el equipaje de mano y que era difícil de detectar. La falta de concreción ha desatado un sinfín de teorías sobre qué tipo de líquido explosivo iba a ser utilizado. Tres son los candidatos más firmes: la nitroglicerina, el nitrometano y el triperóxido de triacetona (TATP) húmedo, más conocido como la madre de Satán.

La nitroglicerina es uno de los explosivos líquidos o gelatinosos más inestables, volátiles y difíciles de manejar. El propio Alfred Nobel, inventor de la dinamita, vio cómo su fábrica de Estocolmo volaba por los aires en 1864 cuando intentaba mejorar esta sustancia, inventada por el italiano Ascanio Sobrero. Su aspecto incoloro, tirando a amarillo pálido, le permite confundirse con un refresco o una jalea, incluso si se le añade nitroglicol o nitrocelulosa para estabilizarlo. Los expertos españoles en explosivos consultados dudan que fuera la sustancia elegida, por inestable. En cambio, es fácil de hacerla estallar, con un petardo de feria introducido en la sustancia o con una fuerte descarga eléctrica, procedente, por ejemplo, de la batería de un ordenador portátil.

El nitrometano, utilizado en el aeromodelismo y sintetizado por primera vez en 1872, normalmente es estabilizado con algún tipo de sustancia gelatinosa o poliaminas. Éste explosivo, algo más estable, requiere, según los expertos, el uso de un detonador para hacerlo estallar, y, a su vez, una fuente de alimentación, como la batería de un móvil. Éste fue el explosivo utilizado en 1995 en un atentado terrorista contra un edificio gubernamental en Oklahoma City (Estados Unidos), en el que murieron 168 personas.

El tercer candidato es el TATP, ampliamente utilizado por los terroristas islamistas, y empleado en los atentados de Casablanca (Marruecos) y del 7-J en Londres. Uno de los detenidos durante las pesquisas del 11-M tenía en su poder la fórmula para fabricar este compuesto, más conocido entre el islamismo más radical como la madre de Satán. Puede presentar dos aspectos: seco y pulvurulento, lo que lo hace extremadamente inestable, o gelificado con agua o acetona, que lo hace más estable.

El TATP fue usado por primera vez con fines terroristas por la organización palestina Hamás en 1997. El atentado de Casablanca fue cometido con este explosivo, mezclado con un 20% de nitrato de amonio y estabilizado con aceite de ricino, que se pueden comprar fácilmente. Israel asegura que ha inventado un dispositivo, similar a un bolígrafo, para detectar este explosivo, pero los expertos consultados lo desconocen. Durante la investigación de ese atentado, se hallaron 900 botellas de agua con los tres compuestos básicos del TATP (acetona, agua oxigenada y ácido sulfúrico) y “frascos de esta sustancia en un frigorífico”, con aspecto gelatinoso.

Sólo existe un precedente de planes de atentados en aviones con explosivo líquido, basado en un peróxido: el terrorista libanés de Hezbolá Mohamed Alí Hammadi fue detenido el 13 de enero de 1987, cuando intentó embarcar en el aeropuerto de Frankfort con las maletas repletas de explosivo líquido. El año pasado fue liberado, pese a que estaba condenado a cadena perpetua por el secuestro durante 17 de un avión de la TWA en 1985, en el que fue asesinado el buzo estadounidense Robert Dean Stethem.